Elegir la mejor conexión a internet para una startup

La base de cualquier startup pasa, precisamente, por su base tecnológica y la optimización de recursos que pueden facilitarse gracias, precisamente, al software de gestión con la que se trabaje.

Para ello, es necesario echar un vistazo a las necesidades reales de conexión para poder asegurarse que el contrato de suministro y la empresa que proporcionará la línea responderán a las necesidades reales que puedan tenerse.

Lo primero es conocer cuáles son las opciones del mercado que ofrecen las compañías de internet para que se ajusten lo más posible a lo que de verdad demandará el funcionamiento de la empresa.

No es lo mismo una compañía que necesite de una constante atención al cliente de una que gestiona pedidos sin apenas incidencia. No es lo mismo una página en la que no se vende directamente porque son servicios que un ecommerce que necesita pasarela de pagos segura. No es lo mismo conectarse desde una localidad de montaña que desde el centro de la capital.

Actualmente hay varias opciones de acceso a internet que, dependiendo del lugar de origen desde el que se opere, podrían interesar.

En primer lugar está la conexión por cable. En este caso, será necesario que las operadoras sean capaces de suministrar internet por fibra óptica, algo que no en toda la geografía española es posible todavía. Es quizá la versión más rápida de red que se encuentra y eso hace que sea una de las más indicadas para cualquier emprendedor que quiera evitar cortes o bajadas de velocidad en los datos.

Seguida a esta opción habría que mencionar la conexión a internet vía ADSL. Esta es, probablemente, la alternativa que más uso tiene en las empresas y pymes que no necesitan trabajar con un volumen de datos elevado o dónde no llega la fibra. En este caso, valdría la propia conexión telefónica para poder acceder a Internet.

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En tercer lugar, la conexión por satélite suele ser una solución para los puntos de acceso donde las otras dos opciones no terminen de funcionar bien. En este caso, se puede hablar de puntos de conexión rurales o remotos en zonas de poca cobertura. Es la solución perfecta, aunque más cara, para esos casos.

«Está claro que es necesario hacer un buen estudio real de lo que se va a necesitar para no contratar algo por debajo o por encima de lo que de verdad se va a demandar en el día a día. Aunque muchos prefieren ir por encima de uso para asegurar que, en momentos de puntual actividad, no quede escaso, lo cierto es que hay que contar con el dinero que se destina a este tipo de conexión para comprender si merece o no la pena. De hecho, para emprendedores itinerantes, la opción de conectarse vía conexión usb a través de internet inalámbrica o bien a los datos del teléfono, podría servirles» explican.

Es una de las facetas clave en la compañía, así que no es recomendable, en este caso, la improvisación.