Según Ban Ki-moon, Secretario General de las Naciones Unidas: «No se puede separar el poder de la responsabilidad. Para ampliar los mercados hay que ofrecer oportunidades a los excluidos. Y hay que dar confianza y credibilidad a los mercados».
A pesar de que la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) todavía no goza de mucha visibilidad en la prensa económica, es cada vez más difícil negar su importancia en las estrategias de crecimiento y competitividad de las organizaciones. En efecto, el factor competitivo y la ventaja diferenciadora que otorga una correcta gestión de la RSC están cada vez más percibidos por los consumidores como elementos que determinan su elección a la hora de comprar o usar los servicios ofertados por las empresas. La RSC es la parte visible de la contribución empresarial al desarrollo sostenible que conlleva tres aspectos imprescindibles en la sociedad actual: el económico, social y medioambiental.
La tecnología sigue una senda, de alguna manera paralela, a la evolución en la naturaleza: durante un tiempo no pasa mucho, pero de vez en cuando, una mutación le hace dar un salto de gigante. Unas mutaciones triunfan, otras no.
En las últimas decadas los profesionales del marketing hemos vivido una serie de cambios en las reglas del juego que han cambiado completamente los departamentos de marketing y la visión del marketing en la empresa. Agustín Medina en su libro «Bye, Bye Marketing» describe a la perfección dichos cambios y nos proporciona importantes claves y recursos para triunfar bajo las nuevas reglas del juego. Prometo escribir en los próximos días un buen post sobre este libro que de entrada ya os adelanto que me ha parecido el primer libro de marketing que verdaderamente hace comprender al lector cuales son los grandes cambios acontecidos en el mundo del