La web 2.0 ha ido alcanzado cotas de importancia cada vez más altas. Tanto es así que, desde los primigenios MySpace o Fotolog, han ido surgiendo adaptaciones de redes sociales cada vez más perfeccionadas e, incluso, profesionalizadas.
Estas son una variedad de las clásicas que van dirigidas al puro ocio. Es el caso de Flickr o Instagram, que hacen énfasis en el arte de la fotografía, Twitter, que se ha convertido en la panacea para entre otros muchos perfiles periodistas y medios, así como Linkedin, una macrored de contactos laborales.
Aunque sobre gustos no hay nada escrito y existen una gran cantidad de festivales de publicidad así como de menciones a estos espacios televisivos, lo cierto es que existen una serie de marcas que ya tienen un estilo propio y que, año tras año, deleitan a sus potenciales consumidores con anuncios que son, en algunos casos, divertidos, en otros entrañables, o en determinados casos, excepcionales en términos de creatividad.
Cuando se comienza el arduo camino de poner en marcha un nuevo proyecto o empresa, una vez concluido el business plan, el primer aspecto a tener en cuenta suele ser crear una marca propia que diferencie la empresa propia de todas las demás.
Una campaña de marketing centrada principalmente en crear sentimientos en el consumidor es la bandera que enarbola Apple cada vez que un producto suyo sale a la venta.
Este es el gran interrogante de miles de emprendedores y empresarios experimentados que, ante el bombardeo actual por el cual se tiene en cuenta de un modo exacerbado todo lo relacionado con la promoción en la web 2.0 se preguntan si de verdad su empresa o negocio se podrá beneficiar de una mayor difusión en las redes sociales.
Después de un lustro de redes sociales, la web 2.0 se ha hecho un lavado de cara que ha repercutido tanto en las marcas y empresas como en el propio concepto de las redes sociales. Atrás quedan las técnicas, ahora arcaicas, que se basaban en que los empresarios crearan un espacio web dedicado a la empresa así como un correspondiente perfil en las principales redes sociales (véase Facebook y twitter) actualizando de cuando en cuando la página para mantenerla actualizada.