Más que un libro sobre creatividad eficaz, su autor -Juan Antonio Almendros- lo define como una caja de herramientas para mejorar resultados. SPLENDOR destila y reinterpreta algunos aspectos clave de la experiencia creativa de la publicidad y el marketing directo de los últimos cien años y los conjuga con nuevas aportaciones.
Así desarrolla un nuevo modelo táctico de argumentación para incrementar la eficacia de cualquier campaña de marketing directo e interactivo, publicidad persuasiva, promoción, comercio electrónico, fundraising, etc.
Además propone una formalización básica de la jerga profesional. Un manual de utilidad tanto para redactores, grafistas y directores de arte como para profesionales del marketing operativo, comerciales, empresarios y emprendedores.
Cuatro de cada cinco españoles se decantarían por productos de marca de fabricante frente a los de distribución a la hora de llenar su cesta de la compra si tuviesen el mismo precio, según un estudio elaborado por Focus
Para muchos negocios online la suprema de que «si convierte está todo bien» es una frase que deja muchos cabos sin atar, demasiado «maquiavélica» si se quiere en la medida que no interesa mucho cuál sea el camino mientras se llegue a objetivos ¿El fin justifica los medios?
La agencia digital BTOB se propuso hacer algo diferente en el Festival Inspirational con motivo de su décimo aniversario. Desarrolló una divertida aplicación disponible para iPhone y Android llamada
El trueque fue el inicio de la actividad comercial del hombre. Con el tiempo se ha ido perfeccionando y expandiendo con la llegada de intermediarios que transportaban los productos a lugares lejanos. Con la moneda y el valor que esta tenía, se avanzo un nuevo paso, se evito la temporalidad de los productos y se asumió ese valor de cambio. La evolución ha sido constante, perfeccionándose y agrandando el mercado. Del valle a valle, se paso a los mares y a distancias más grandes. La revolución Industrial con sus masivas producciones hizo que fuese necesario conquistar mercados, luchando contra otros competidores, se hizo necesario dar a conocer el producto y la marca que identificaba a estos de forma masiva.
Los limites tradicionales de los medios de comunicación ya no tienen sentido. Ahora las empresas y los usuarios particulares son medios de comunicación. Son a la vez generadores, editores y difusores de sus propios contenidos y mensajes para sus públicos de interés.