Caras alegres y tristes, besos, ojos con forma de corazón, sonrisas y guiños: los chats y las redes sociales están repletos de emojis.
Los pequeños pictogramas y símbolos se han convertido en el lenguaje global en la era de Internet y los teléfonos inteligentes. Casi todo el mundo utiliza emojis en sus conversaciones, tanto niños como adultos.
Y hasta se ha instaurado el 17 de julio como el «Día Mundial del Emoji», que se celebra desde el año 2014 y se remonta al australiano Jeremy Burges. La elección de que se festejara este día tiene que ver con la fecha que está marcada en el emoji del calendario que se utiliza en muchas aplicaciones.
Twitter acaba de cumplir 15 años, y no hay duda de que se trata de un servicio que está en boca de todos.
Como reacción a la creciente popularidad de los boletines informativos, Facebook ha entrado oficialmente en el ruedo con Bulletin, un nuevo servicio de suscripción que ofrece una selección curada de «newsletters» gratuitos y de pago.
Lo que parece demasiado bueno para ser realidad es, muchas veces, así. Sin embargo, hay cada vez más ofertas de coaching y entrenamientos que prometen éxitos increíbles. «De marginado a millonario», ofrece, por ejemplo, un anuncio online.
En un momento en el que muchos de los nombres más conocidos y pioneros en el camino del creador de contenido en redes sociales como Instagram dan un paso atrás, toca darle una vuelta al concepto y plantearse si, de verdad, tiene cabida en las estrategias de marketing y por qué.
Los niños crecen hoy en día entre teléfonos inteligentes y tabletas, por lo que tarde o temprano su curiosidad los lleva a querer usarlos. Actualmente hay una enorme cantidad de aplicaciones para que los más pequeños puedan jugar con estos dispositivos.
Los tiempos en los que las transacciones monetarias estaban ligadas a los horarios de apertura de las sucursales bancarias han quedado atrás. Los bancos tradicionales hace tiempo que se han adaptado a la tendencia de la banca en línea. Hoy en día, ninguna entidad financiera puede prescindir de una cuenta corriente digital.