A estas alturas de 2015 hablar del poder de Internet y las redes sociales en lo que a información se refiere parece algo obsoleto.
Son muchas las corporaciones que han apostado por poner un escaparate en las mismas para poder variar el esquema de comunicación unidireccional que se venía marcando antes de la gran revolución de la red, pero sin duda, si hay algo que queda patente después de los últimos acontecimientos, es que si hay algo por lo que existen y para lo que existen las redes sociales, es como un medio de comunicación anónimo al que mucha gente acude para saber, con inmediatez lo que está sucediendo fuera y dentro de las fronteras nacionales – una barrera que ya quedó rota también hace tiempo gracias a la globalización informativa-.





