En un momento en el que muchos de los nombres más conocidos y pioneros en el camino del creador de contenido en redes sociales como Instagram dan un paso atrás, toca darle una vuelta al concepto y plantearse si, de verdad, tiene cabida en las estrategias de marketing y por qué.
Antes de empezar a desgranar los argumentos la respuesta es clara: sí, el influencer marketing no es que tenga cabida, es que es ya imprescindible en cualquier intento de promocionar marcas, productos y retorno. Tanto es así, que según los expertos, por cada euro que se invierte en este tipo de promoción, se recuperan 18. Un enfoque que es el que está convenciendo a marcas que, hasta ahora, no tenían en mente dar el salto a las redes de esta forma tan directa.
Los niños crecen hoy en día entre teléfonos inteligentes y tabletas, por lo que tarde o temprano su curiosidad los lleva a querer usarlos. Actualmente hay una enorme cantidad de aplicaciones para que los más pequeños puedan jugar con estos dispositivos.
Los tiempos en los que las transacciones monetarias estaban ligadas a los horarios de apertura de las sucursales bancarias han quedado atrás. Los bancos tradicionales hace tiempo que se han adaptado a la tendencia de la banca en línea. Hoy en día, ninguna entidad financiera puede prescindir de una cuenta corriente digital.
Ya sea recostados junto a una piscina o sentados de manera casual en un bar con vistas a una gran ciudad, los «influencers» no solo ganan dinero por hacer comentarios positivos de alguna marca o producto, sino que también promocionan hoteles y destinos turísticos.
Cada vez hay más información y, a la vez, cada vez menos contrastada. La cantidad de intereses que se mueven hoy alrededor de las noticias suponen todo un riesgo para la credibilidad. Hasta el punto de que haya gente que tenga claro que existe un marketing de la desinformación.