Siempre se ha dicho que para muchas cosas las redes sociales funcionan como un verdadero altavoz donde las fronteras no tienen cabida. De hecho, ante ciertos hechos, pueden incluso funcionar como juzgado, paralelo, y siguiendo sus propias leyes.
Es lo que ha pasado recientemente con el león Cecil, cazado en un safari privado por el módico precio de 50,000 dólares. Hasta aquí la noticia, poniendo en relieve la legalidad o no de dónde fue abatido y del hecho de ser un símbolo y reclamo turístico de Zimbawe.




