Echar la vista atrás a 2020 es casi hacerlo a un abismo del que poca salida se veía y que ahora, entrando en el verano de 2021, ya empieza a dejar ver la luz al final del túnel gracias a la vacunación, a una incidencia menor y a la puesta en marcha, de nuevo, de las empresas.
Sin embargo, ese momento trajo también una nueva forma de adaptarse al trabajo en remoto; algo que empezaba a asomarse pero que se vio impuesto durante los meses más duros. Este nuevo formato, no obstante, ha traído muchas ventajas para los trabajadores y equipos, pero también la búsqueda de una organización óptima y dúctil para alcanzar los objetivos, que siguen siendo elevados.
Que las empresas han cambiado en la última década es algo innegable. Antes, los organigramas quedaban más que claros. Estaba presidencia, seguida de las direcciones generales, entre las que se encontraba la de Marketing y Comunicación (habitualmente mismo departamento), y el resto de equipos que formaban cada una de las pestañas en las que se bifurcaban.
El SEO, las redes sociales y las tiendas digitales pueden ser muy efectivas dentro del marketing. Sin embargo, el Internet no es el único medio a través del cual las empresas pueden publicitarse. El solo hecho de tener una línea telefónica abierta para la atención al cliente es sinónimo de formalidad y confianza. Es aquí en donde el uso de un software de call center comienza a tener sentido.
Desde el pasado 2019, cuando se publicó en el BOE, en España es obligatorio que las empresas dispongan de un registro del horario en el que sus trabajadores desempeñan su jornada laboral, independientemente de su turno. De hecho, deben custodiar dicho registro durante 4 años y dejar reflejado el número de horas extra que cada trabajador haya desempeñado.
La formación online ha ganado peso en los últimos tiempos, y más en 2020 debido a las circunstancias de la pandemia. El cierre de escuelas de negocios, de universidades y de centros de estudios ha motivado, aún más, la digitalización de la formación y, por tanto, la forma en la que, en adelante, se plantearán los cursos especializados y cómo acercarse no solo a un alumno digital sino a unas herramientas y soluciones que sirvan, en adelante, para sentar las bases no solo de la educación a distancia sino de la nueva forma de entender la formación de profesionales.