Que las empresas han cambiado en la última década es algo innegable. Antes, los organigramas quedaban más que claros. Estaba presidencia, seguida de las direcciones generales, entre las que se encontraba la de Marketing y Comunicación (habitualmente mismo departamento), y el resto de equipos que formaban cada una de las pestañas en las que se bifurcaban.
¿Tiene sentido algo así hoy en día? No. Ni en broma. ¿Por qué? Porque todo en la empresa ha cobrado vida.
Se ha pasado de segmentar cada departamento con sus objetivos a buscar objetivos comunes que necesitan del esfuerzo de todos para poder conseguirse.
Todo lo acontecido en el Canal de Suez ha puesto en entredicho la forma de comercio actual, con ecommerces dispersados por todo el planeta que, en cualquier momento, pueden sufrir una incidencia en su capacidad de cumplir plazos.
Sorprender. Esa ha sido siempre la meta para cualquier campaña de publicidad y marketing. Y últimamente, por norma general, esto se ha dejado de lado para buscar exclusivamente los
¿Alguna vez has entrado en un establecimiento y has sentido que olía a algo que te resulta familiar? ¿Has llegado a un hotel y siempre, en la misma cadena hotelera, los baños y habitaciones huelen igual? En realidad, no es que el olfato tenga un problema de matices, es que ya está más que extendido el marketing olfativo.
¿Cuáles están siendo las tendencias publicitarias tradicionales? Esa es la gran pregunta que se están empezando a hacer los departamentos de marketing que han visto, durante los últimos años, como han sido los esfuerzos online los que han primado.
El gobierno ha puesto sobre la mesa la intención de invertir cientos de millones de euros en conseguir un avance más hacia el camino de la digitalización de las empresas, clave en un momento en el que, en los últimos meses, se han dado pasos de gigante en relación a lo que había previamente y que ha servido de salvavidas y escaparate para muchas empresas que se vieron abocados a cerrar sus locales o a mandar a sus trabajadores a teletrabajar en sus domicilios.
Muchos se preguntan por qué es importante diseñar e implementar una estrategia de Marketing para una empresa o negocio. La respuesta es tan sencilla como la siguiente: el Marketing sirve para entender a los clientes, potenciar la propuesta de valor, saber cómo y qué comunicar y elegir los canales a utilizar para llegar a los clientes potenciales y convencerlos para que compren nuestros productos servicios. ¿Cómo se logra esto? ¿De qué consta esta herramienta? ¿Cuáles son los fundamentos del Marketing? Las respuestas a estas preguntas se encuentran en este post, sigue leyendo y descúbrelo.